Sobre mí
De los pasillos de hotel a las paredes de tu casa
Durante años trabajé en el sector hotelero de la Costa del Sol, uno de los entornos más exigentes que existen: hoteles donde cada detalle se revisa y no hay margen para «más o menos bien».
Ahí aprendí algo que la mayoría de reformistas no tiene: un estándar de calidad no negociable, trabajar con plazos ajustados sin sacrificar el acabado, y que la limpieza durante el proceso importa tanto como el resultado final.
Hoy aplico esa misma exigencia a la pintura y las reparaciones del hogar. La diferencia entre un trabajo «hecho» y uno «bien hecho» está en los detalles que la mayoría no se molesta en cuidar. Yo sí.
«No vengo a hacer un arreglo más. Vengo a que no tengas que volver a pensar en ese problema nunca más.»
⚠️ Nota de contenido: definir aquí 1–2 habilidades técnicas concretas del sector hotelero (ej. gestión de mantenimiento, protocolos de calidad, coordinación de incidencias) para reforzar este puente con hechos, no solo tono.